Un individuo bien educado continúa aprendiendo después de las horas y los años que pasa dentro de un salón de clase, porque esta motivado interiormente por una curiosidad natural y el amor al aprendizaje. Por lo tanto la meta de la educación infantil no debe ser llenar al niño con datos académicos previamente seleccionados, sino cultivar su deseo natural de aprender.

El papel de los adultos es el de colaboradores que ayudan a que el niño tenga un medio ambiente preparado donde sea posible la acción y selección.

La educación Montessori cuida día con día el desarrollo intelectual, emocional y social de cada niño, todo por medio de actividades que le permitan desarrollar la creatividad, el orden, la independencia, seguridad en si mismo, socialización, lenguaje, alimentación y vida practica. Así mismo fomentando en el niño el gusto por la investigación y la observación desarrollando habilidades y destrezas que le faciliten la solución de problemas.

Corhalli proporciona al niño un medio uniforme y equilibrado para su desarrollo integral; mediante una buena estimulación educativa, su crecimiento como persona y haciendo énfasis en los principios universales:

  • Libertad
  • Justicia
  • Respeto
  • Tolerancia
  • Responsabilidad
  • Amor
  • Bondad
  • Honradez
  • Confianza
  • Solidaridad
  • Verdad

Los materiales Montessori son parte fundamental para el aprendizaje en el niño. Promueven la iniciativa individual, la libre expresión, así como el practicar hábitos de orden, adquirir más control, desarrollo de su coordinación motriz para favorecer el desarrollo intelectual.

El método Montessori pretende formar ciudadanos, conscientes de su misión en la tierra, su relación con la naturaleza y con los hombres, capaces de sentir admiración y agradecimiento por todo aquello que nos ha precedidio.

Un niño CORHALLI es:

  • Un ser humano independiente
  • Seguro de las acciones que realiza
  • Equilibrado