Premios y castigos

En el método Montessori no hay premios ni castigos; niñas, niños y jóvenes se deben de responsabilizar de sus actos en la medida de sus posibilidades por edad, madurez y otras características. Se busca que ellas y ellos sean independientes, autónomos, que sean capaces de tener un espíritu crítico, que sepan cuando una cosa esta bien o mal, sin que se los diga un adulto.
Los premios, tienden a realizar algo con intención de recibir aprobación. El peligro de esto es que se deja de actuar por satisfacción propia a cambio de obtener algo. Con el castigo ocurre igual; lo que las y los detiene a no realizar o de realizar una cosa es el temor a las consecuencias negativas, no una comprensión ética y moral en cuanto al bien y el mal.
Como adultos debemos de mostrarles a niñas, niños y jóvenes como queremos que se comporten, dando ejemplos. Las normas básicas de convivencia son: respetarse a sí mismo, a los demás y los materiales. Estas son las tres normas que un Ambiente Montessori debe cumplir.
María Montessori educaba para la paz ¿qué sentido tendrían los premios y los castigos en su metodología? Sería una contradicción. La paz no es una condición, debe ser un estado natural para niñas, niños y jóvenes en nuestra sociedad.

Carmen Munguía

Directora Académica

 

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